La Roja ya está obligada.

Sánchez vuelve hoy ante México y Chile busca resarcirse de la indigna caída contra Perú. Rueda, en medio de las críticas, anuncia cambios.


México le trae muy buenos recuerdos a Chile. Ante los aztecas, la Selección jugó uno de los mejores partidos de su historia. Fue hace poco, específicamente, en junio de 2016, por los cuartos de final de la Copa América Centenario, en Estados Unidos. La Roja de Juan Antonio Pizzi llegaba con dudas a la instancia de los ocho mejores, tras una pobre campaña en la fase de grupos. Sin embargo, el campeón continental despertó y le propinó un furioso y espectacular 7-0 al conjunto dirigido, en ese entonces, por Juan Carlos Osorio, hoy en Paraguay.

Una goleada que será recordada por siempre y que el monarca de la Concacaf calificó como la mayor humillación que sufrió en una cancha de fútbol. Para los nacionales fue el repunte, porque luego vencieron a Colombia, en semis, y a Argentina, en la final, por penales, para quedarse así con un título que vale 100 años.

Esta noche (22.45), ambas selecciones vuelven a verse las caras, esta vez, en Querétaro. Y al igual que ese día en Santa Clara, California, la Roja quiere buscar ante los norteamericanos el despegue definitivo, el renacimiento, aunque con otros protagonistas: los llamados a ser el recambio de la Generación Dorada, aquel grupo que el hincha pasional se resiste a dejar en el olvido para darle paso a nuevos valores.

Hasta ahora, quienes tienen que suceder a los cracks de la Selección están en deuda. Y esa evaluación también incluye al técnico Reinaldo Rueda y a su equipo de trabajo. El colombiano, junto con su staff, no ha podido plasmar en la cancha un buen funcionamiento de la que será, probablemente, la base del equipo que jugará la Copa América 2019, en Brasil, y las Eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022. Hasta ahora, el recambio reprueba y solo deja dudas.

Sin embargo, y como dicen los especialistas, la culpa no es toda del cafetero, porque muchos jugadores no han estado a la altura, entre ellos, algunos consagrados.

Alexis Sánchez, por ejemplo, apenas ha jugado dos partidos de los siete que ha disputado el bicampeón de América este año. Y su presencia es necesaria y hasta vital para el crecimiento de los menos experimentados.

Además, su alejamiento ha sido producto de la combinación de decisiones técnicas y personales. En septiembre, por ejemplo, no quiso ir a la gira por Asia para entrenar en Manchester, con el United, su institución, donde ni siquiera tiene la titularidad asegurada, pese a ser el futbolista mejor pagado en la historia de la Premier League.

Hoy, el Niño Maravilla reaparece con el Equipo de Todos, luego de perderse la fea derrota frente a Perú, en Miami, por problemas con su visa de trabajo. El domingo, mientras esperaba a la delegación en Querétaro, se ejercitó en solitario, como de costumbre. Lo hizo al ritmo de No Easy Way Out, una canción de la banda sonora de la taquillera Rocky IV. Según lo que Rueda ha probado en los entrenamientos, el tocopillano ocupará el lugar del contuso Ángelo Sagal, en la delantera.

Rei también se vio obligado a modificar el mediocampo, donde Erick Pulgar se alista para sustituir a Gary Medel, quien sufre algunas molestias. Además, Eugenio Mena, de bajo nivel ante los del Rímac, dejará su lugar a Alfonso Parot. Mientras que Felipe Gutiérrez entraría por Matías Fernández.

Autor entrada: diego

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